¿Y ahora qué?

 


 

“Levántate pronto para que el mundo te pertenezca” (Joël Dicker)

Todos los años empiezan con muchos propósitos….o por lo menos así era antes del DRAMA (lo llamo así porque me parece terrible todo lo que está pasando y necesito creer que esta crisis va a tener un final feliz), cambio de trabajo, pasar más tiempo en familia (el año pasado, este propósito fue de obligado cumplimiento), escribir, leer, viajar, los clásicos apuntarse al gimnasio y dejar de fumar…. No sé si a vosotros os pasará pero yo me pongo demasiados objetivos, al final me cuesta mucho cumplirlos, en algún lugar leí que hay que ponerse metas que podamos cumplir para no generarnos ansiedad o sensación de no llegar nunca a ningún sitio.

Como me ha pasado en otras ocasiones, a la hora de preparar mis entradas,  tengo muchas ideas, algún que otro borrador, enlazo unos temas con otros que no tienen ninguna relación o conexión, voy con la libreta en mano, a veces servilleta, otras agenda y voy apuntando todos los temas que me van surgiendo. Pero como soy de naturaleza caótica, montar todo esto en ocasiones resulta muy complicado.  En cualquier actividad, lo que más cuesta es organizar y saber por dónde empezar, párate un momento, respira hondo, piensa y sigue adelante.

Desde que empezó el DRAMA, se suponía que tendría más tiempo para estudiar (mi propósito número uno) , sobre todo durante el confinamiento mi concentración fue nula. Ahora sigo más o menos igual. 

¿Por qué me siento así? Supongo que como muchos de vosotros tendré "fatiga pandémica"  “consecuencia del estado de hipervigilancia”. Esta mañana he salido a comprar, aprovechando mi último día de vacaciones, el ambiente es demoledor, los ánimos están por los suelos, en los comercios el tema es el mismo, "¡no sé cuánto voy a poder aguantar en esta situación!", si puedes compra en el pequeño comercio, ellos son los que más lo necesitan, y los que más están sufriendo con toda esta situación. 

Se aproximan días de cambios, siguiendo en mi línea prefiero no pensarlo hasta que no llegue el momento, pero, ¿por qué hay personas que nos recuerdan constantemente todas las desgracias que giran a nuestro alrededor? Ya lo decía la madre de Tambor en la película de Bambi, “si al hablar no has de agradar te será mejor callar” ¿Por qué no hablar bien? Al final te hará más feliz, ¡pongámoslo de moda!. Ahora lo necesitamos más que nunca, necesitamos escuchar palabras esperanzadoras, y si no las encuentras, mejor no hables, limítate a sonreír, con la mirada también se puede transmitir esperanza.

Siempre os lo digo que para mí las mejores terapias son bailar y escribir, entre otras cosas porque alejan los pensamientos negativos.  Busca libros que te diviertan, que te hagan perder la noción del tiempo, no tienen porque ser “culturetas”, han de entretener, algunos escritores a mi modo de ver resultan muy pedantes, también es verdad que hay que dar opciones a todos, pero cuando ves a determinadas personas que se dirigen a otras a sabiendas que no los van a entender…. No sé si es complejo de inferioridad  … o que será,  me resulta un poco incómodo,  pero para el caso da igual. Lee, lee y hártate de leer.

Os paso una relación de los últimos libros que he leído, que por supuesto me han encantado:

Tengo por ahí otras tres aventuras más, pero todavía no las he terminado…Ya veis que me estoy aficionando a la novela negra. Desde pequeña me han gustado mucho los libros y las series de misterio. Siempre he sido una forofa de la Señora Fletcher  - "Se ha escrito un crimen".

Os pongo dos entradas mías antiguas que para los días de bajón vienen muy bien definiendo mi futuro y volver a empezar

He empezado mi entrada con este título ¿y ahora qué? ¡SEGUIR ADELANTE!

Un abrazo,

 Natalia Requena Rugero.

“Que los finales den siempre paso a los nuevos comienzos” (betacoqueta)

Nota: el sentido de la palabra drama la leí en uno de los libros de Joël Dicker.

Gracias a todos mis lectores y todos los escritores que me están inspirando.

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