Diario de un camino (2)



Portomarín, 11 de octubre de 2015


Frescas como lechugas, llegamos a Gonzar sin complicaciones. Hemos observado que al final más o menos todos vamos al mismo ritmo, nos vamos encontrando con las mismas personas del principio. Esta primera etapa no ha sido tan espectacular como la de ayer, pero seguimos entusiasmadas, con mucha ilusión, nos estamos ayudando mucho, y sobre todo, seguimos disfrutando del camino.  

Cada paso que doy, miro a mi alrededor, y todo lo que veo me gusta. Me afirmo a mi misma que este viaje va a ser un antes y un después de mi vida, lo mejor está por llegar. Es curioso, estoy disfrutando, aquí y ahora.

Todas estas personas que vamos conociendo también tienen sus propias historias, intentemos sacar lo mejor de todo esto, que como experiencia está siendo increíble. Es curioso que se vean tantísimos extranjeros, supongo que es como todo, lo que tenemos no lo disfrutamos. Te das cuenta, que todos somos iguales, las personas independientemente del lugar de donde vengamos ni de la nacionalidad que tengamos somos personas, no juzguemos, no sabemos sus circunstancias, ni su historia, quien nos asegura que si hubiésemos nacido en otro sitio... cómo seríamos ahora....

Me sorprendo a mi misma porque estoy haciendo más de lo que esperaba, me siento más tranquila y menos habladora.

Hemos pasado Gonzar, Ventas de Narón,  Ligonde, y hemos llegado al destino de hoy Palas De Rei. Todo el camino ha sido prácticamente por asfalto, pero los paisajes a los lados frondosos, llenos de vida. Está todo muy bien indicado, es practicamente imposible perderse. Cuando planeamos este viaje, pensé que no lo podía hacer sola, pero ahora  estoy convencida de que si.

"Confía si está ahí es por alguna razón"

Dicen que la etapa de mañana es la más dura...¡ ya veremos!.

Este viaje está siendo muy espiritual y silencioso.  Me estoy encontrando conmigo misma, y la experiencia está siendo bastante gratificante.

¡Buen camino!.

Un abrazo,

Natalia Requena.

Comentarios

Entradas populares