El éxito, ¿es una cuestión de actitud?
"La tolerancia y la paciencia son mucho más profundas y efectivas que la mera indiferencia."(Dalai Lama).
No iba a escribir hoy porque quería seguir documentándome y tenía algunas páginas web para revisar, pero he tenido un episodio bastante desagradable con una empleada de una reconocida entidad bancaria, y la verdad es que no debería haberme puesto así con ella, me tendría que haber puesto en su lugar, debería de haber tenido más empatía con ella, todo esto me ha llevado a pensar en una entrada que tenía preparada para otro blog:
“Cualquiera que sea nuestro trabajo en la vida, hagámoslo bien. Tanto, que ningún otro hombre-vivo, muerto o aún no nacido- pueda hacerlo mejor.
Si nuestro oficio es barrer las calles, barrémoslas como pintaba Miguel Ángel, como escribía Shakespeare, como componía Beethoven.
Barramos tan bien, que todas las huestes del cielo y de la tierra tengan que detenerse a admirar nuestra obra y exclamen:
“¡aquí vivió un gran barrendero que cumplió bien con su trabajo!”
Martín Luther King.
Estas frases marcaron un antes y un después en mi vida, recuerdo perfectamente la fecha, y el consejo que me dio una gran persona: "tiene que haber un antes y
un después de este día", y me lo tomé al pie de la letra, cambié mi actitud, y aunque se ha escrito mucho acerca de esto, y ha cambiado la vida de mucha gente
y hay quien ha ganado mucho dinero vendiendo libros y dando conferencias, no es mi caso, yo he logrado ser feliz en mi trabajo, y ver la vida desde una perspectiva muy
diferente, y no tengo un puestazo,
pero he conseguido aportar ese
granito de arena todos los días en mi trabajo, da igual que seas barrendero, cocinero, maestro o contable, lo importante es hacerlo bien, y sentirte
muy orgulloso con lo que haces.
Todas las mañana me levanto con ganas de ir a trabajar, y siempre pienso en lo mismo que tengo que hacer hoy para mejorarlo. Intento todos los días hacer feliz a
las personas que tengo a mi alrededor, y es cierto cuando dicen que si yo gano ganamos todos. Lo único que depende de nosotros es la actitud con la que afrontamos
el día a día. Con una actitud positiva todo cambia, y me lo demuestran día a día todos mis compañeros de trabajo, que frente a todas las adversidades
mantienen la ilusión como si fuese el primer día de trabajo. El éxito, ¿es una cuestión de actitud? lo iremos viendo día a día, lo que si que os puedo decir que por lo menos soy más feliz. Un abrazo, Natalia.


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